Aconcagua 2019
COMPARTIMOS LA EXCELENTE CRÓNICA DE LA CAMPAÑA AL ACONCAGUA ELABORADA POR PEDRO ANGEL LIPPOLIS, A QUIEN LE AGRADECEMOS
GAEMN-ACONCAGUA-ENERO DE 2019
…“Y si él debe morir, llévenlo y hagan de el pequeñas estrellas, y hará el rostro del Cielo tan hermoso que el mundo entero se enamorara de la noche y no rendirá tributo al deslumbrante sol nunca jamás”…
Shakespeare
-Día 2 de enero, 7.00 hs.AM, la jornada pinta espectacular y con calor. La estación de servicios YPF de Cinco Saltos (270msnm) es el lugar programado para el re-encuentro, equiparación y acomodamiento de cargas en cada vehículo y partida hacia Mendoza.

Entre las risas, el café apurado en el shoop y la ansiedad, tengo la imagen del grupo junto a la bandera del GAEMN y de la calurosa despedida de Mónica Monteiro y Javier Heller que llegaron especialmente para desearnos buena suerte. Partimos hacia Mendoza en cuatro vehículos; Lidia, Analía y Gustavo, Fernanda, Graciela y Alex, Nadia García, Norma, Luis y Daniel y en el último quien suscribe Pedro, Mary, Evelyn y Roberto.
Manejar es un placer cuando la compañía es amena; entre las bromas, la permanente hidratación (? ), las anécdotas y los espumosos mates de Roberto. Los kilómetros pasan rápido tratando de acompañar la (nunca) respetada hora de apertura del buffet, por parte de Evelyn que, fiel al principio de Roberto debíamos llegar cada uno a la montaña con +2kg , pues es lo que la altura y el esfuerzo te quitan.
Alguien pregunta “cómo estamos, como llegamos hasta hoy”,- Pasan por mi mente entonces todo el programa de entrenamiento, la planificación previa a cada salida y su seguimiento (Piedra del Águila, Pirámide (Caviahue), Tromen, Domuyo, El Plata (Vallecitos), Bardas, Balsa –Balsa, Gimnasio y todas las charlas y asesoramiento profesional sobre Nutrición, Mal de Altura (Willy) y Psicología de grupo, etc. Un desafío enorme en tiempo y responsabilidad que Norma, Daniel, Analia y Gustavo asumieron de onda, desde el inicio mismo del Programa y al cual se sumaría Roberto aportando toda su experiencia de gimnasio y particularmente de alta montaña.
12,15hs- pasamos por General Alvear (sin combustible), recargamos en Monte Coman y casi sin darnos cuenta, siendo las 15hs ya estacionábamos frente a la Plaza principal en el centro de Mendoza (760msnm), acaparando la frescura de los añosos plátanos. Luego de contactarnos con Lanko, pagar el ingreso (pago fácil) al Parque Nacional Aconcagua, nos ubicamos en el funcional Hostal (Mi Independencia). Nos refrescamos y unos providenciales mates nos permitieron el impulso para caminar ya más distendidos hasta Orbis, donde alquilamos equipos y/o botas dobles.

Habiendo realizado los deberes y, ya con las primeras luces de una noche magnifica, decidimos (sin oposición) agasajarnos con un menú de parrilla (tenedor libre), donde lo único tiernito (según Evelyn) fue el Flan casero! , lo cual ni empaño siquiera la algarabía y excelente buena onda del grupo.
-Día 3 de enero, amanece hermoso! Descansamos espectacular en el hostal y luego de desayunar tranquilos y cargar todo, partimos rumbo a Penitentes (2725msnm), donde gentilmente nos espera Eduardo de Lanko en el Refugio Cruz de Caña. Nos acomodamos, preparamos las bolsas blancas (cargamento para las mulas) y luego en vehículo visitamos el majestuoso Puente del Inca (rio Horcones) y su típica ferial aledaña. Sobre las 19.15hs ingresamos (como visita previa) al Parque Nacional Aconcagua donde mañana dejaremos los vehículos (2950 msnm).

-Día 4 de enero; brisa suave, apacible pero despejado, disfrutamos del juego de sombras que en el amanecer produce el sol asomando entre los imponentes peñascos. Luego del desayuno cargamos las mochilas en los vehículos, nos despedimos de los excelentes refugieros (de Cruz de Caña), amables y muy solidarios siempre y nos trasladamos (20 min.) hasta el ingreso al Parque Nacional Aconcagua. Ahora sí, ingresando oficialmente, denso tránsito de extranjeros, de todas las edades y latitudes, nos sellan el Permiso de ingreso, nos informan sobre el ascenso y nos obsequian (?) la bolsa blanca numerada (de nylon) de residuos que indefectiblemente debemos reintegrar al regresar con nuestros desechos(a sabiendas que el extravío de la misma equivale a 300 U$U). Nos movemos con los vehículos ubicándolos (sin alarma) en la extensa Playa de estacionamiento de Horcones (2950msnm) donde permanecerán hasta nuestro regreso de la expedición. Nos calzarnos las mochilas, verificamos hidratación, comida de marcha, foto de rigor y partida al fin. Arrancamos los 14 integrantes rumbo a Confluencia (3200 msnm), previa reverencia a la Pacha Mama a cargo de Luisito (sentida solicitud de permiso acompañada por todos a viva voz). El trayecto lo cubrimos en tres horas, paso a paso y admirando siempre el entorno; la increíble transparencia de “La Laguna Espejo” en el inicio y disfrutando la ondulante sensación del puente “Brad Pit”(escenario del rodaje “100años en el Tibet”) que nos permite cruzar el Rio Horcones (inf), de escaso pero impetuoso caudal barroso, donde nos apresuramos a colocar nuestro aporte individual en la Pirca de la margen de enfrente, acompañado del deseo o “pedido”, como cada montañero que pasa, cual riguroso ritual.

El grupo llega entero, compacto y de excelente animo a Confluencia, nos ubicamos en un Domo –dormitorio de Lanko con camas –cucheta, acomodamos las mochilas y bolsas de dormir, nos espera un refrigerio y después la cena en el Domo-comedor, contiguo al anterior.

-Día 5 de enero, amanece despejado con algo de viento, pero todos de buen ánimo, luego del desayuno nos despide el resto del grupo ya que decido acompañar a Gustavo y a Lidia rumbo a Plaza Francia, son aproximadamente 6 a 7 hs. entre ida y vuelta. Estoy en perfectas condiciones y si bien debo guardar energías para los 18 km del día siguiente (camino hasta Plaza de Mulas) considero muy necesaria esta aclimatación (4200msnm.). Caminamos lento pero sin pausa, maravillándonos de la impresionante pared sur del Aconcagua, sus añosos glaciares y las tremendas paredes verticales (escaladas solo por algunos físicos privilegiados). Avanzamos a la vera del glaciar que lentamente se disloca dejando ver ya en sus heridas; pequeñas lagunas que pujan y avanzan siguiendo el declive natural de las laderas. En la tercer parada ya improvisamos, sándwich de por medio y abundante agua; un medio almuerzo junto a Ronni (de Paraguay), que se nos unió y en este preciso momento dejaba de ser “el montañero solitario” . Al regresar, en el tiempo previsto y todos muy bien, nos esperaba la alegría del recibimiento del grupo en pleno, pude percibir claramente esa energía que se transmiten los seres humanos cuando se brindan enteramente a su semejante. Nos refrescamos tímidamente los pies en la “piletita”(esa fue la primera intención) y gracias a la genialidad de Alex que tramito los correspondientes “permisos” ante Gendarmería; el Baño fue completo(y acorde a la verdadera intención) a partir de la manguera de 2 pulgadas que traía agua de deshielo y con caudal suficiente en un “sauna “ de lujo con el cerro Almacén como testigo y algunas que otras miradas para nada desapercibidas. Ya refrescados (incluso Fernanda), nos dispusimos para cenar y luego a descansar ya que nos esperaba un largo trecho al día siguiente.


-Día 6 de enero; amanece nublado con amenaza de tormenta, 7.30 AM ya levantados y esperando el desayuno para comenzar a caminar hacia Plaza de Mulas (4300msnm). Partimos a paso moderado exactamente a las 8.30AM y paulatinamente el verdín de las laderas del cerro Tolosa (izquierda) fue trocando por las piedras aisladas primero y más tupidas luego, del lecho de un Rio enorme (por las dimensiones de su cauce), pero casi inexistente ahora que es tímidamente surcado por apenas hilos de agua y dejándose ver cada vez más las profundas estribaciones (a la derecha) del Cerro Aconcagua. En lo personal Playa Ancha fue más que suficiente para bucear en lo más profundo de mi interior, rezar, encontrarme con mis padres, rezar y rezar, o casi como un autómata concentrarme en colocar cada paso exactamente en el mismo lugar donde hace un instante lo hizo quien me antecede, revivir cada gesto o mirada de Santiago que hoy ya cumple 2 meses y 26 días (igual que yo de abuelo?) y habiéndonos regalado aquella sonrisa clara y decidida nos consideramos con Eve más que afortunados aquel día en que lo visitamos previo a la partida. El viento gélido en la cara, entremezclado con “garrotillos” me traen al trajín del presente, el grupo marcha compacto, paramos cada hora y media para hidratar y/o masticar algo hasta llegar a Piedra Ibañez donde almorzamos y descansamos algo, pero el tiempo descompone cada vez más. Apuramos a seguir ya con fuertes ráfagas de costado y más nieve. La Cuesta Brava (desnivel de aproximadamente 300mts) la encaramos luego de un breve descanso, es de destacar la preocupación de Roberto que recorre (yendo y viniendo) la fila de caminantes preguntando y revisando el estado de cada uno a la vez que determina junto a Norma y Gustavo el Sendero (ya casi borrado por la nieve) más conveniente de todos los marcados (por las mulas de carga y montañeros). Dani siempre atento al movimiento de cada uno, cierra la columna y advierte cuando esta próximo el paso de un arreo (las mulas pasan siempre al trote) y te sorprenden cuando ya están encima (máxime en medio de esta cerrada tormenta).. Pasaron más de tres horas, seguimos, lento pero a paso constante, el viento más fuerte nos castiga con más nieve y frio hasta que por fin y siendo las 19.30 hs. aparece cual frenético saludo y flameando furiosa, nuestra adorable bandera en la estación de Guarda parques, junto al Consultorio Médico y un carnaval (por los colores) de Domos de las distintas empresas operadoras de alta montaña. Si señores estamos ya en Plaza de Mulas!
Con el Domo asignado, ya relajados y habiendo cumplido (al menos hasta aquí) con los objetivos propuestos descansamos, ya más tranquilos hasta el momento de la cena.

-Día 7 de enero, pasamos una noche de mucho frio(-15°C), amanecemos testigos de un acto bautismal colectivo e involuntario ya que la condensación del Domo estaba en pleno auge debido a la baja temperatura exterior y gran acumulación de nieve durante la noche . El sol reina sobre un manto inmaculado y pareciera que los primeros reflejos de luz hasta logran que olvides el frio de la noche, incrementando el buen humor colectivo. Desayunamos en el comedor (N°3) , ubicado a una cierta distancia del Domo-dormitorio y conociendo ya más de cerca a la extraordinaria gente de Lanko asignada en la cocina (Serafin, Emanuel, Margarita y otros cuyos nombres no recuerdo) nos maravillamos por su gentileza y excelente predisposición para resolver cada inconveniente en todo momento. Hoy es un día de descanso, no obstante consultamos permanentemente el estado del tiempo, en apariencia bueno aquí abajo pero sin disponibilidad de ventanas arriba. En la tarde y sin descuidar la hidratación vamos para el “chek-in en Guarda parques y revisión médica obligatoria para quienes pretendemos seguir subiendo al día siguiente (concentración de O2 en sangre, pulmones, presión arterial y ritmo cardiaco los parámetros a controlar). Mientras esperamos para entrar a consultorio, charlamos con “Juanito”(muy ameno), un grupo de españoles y también unos mejicanos con los que repasamos visualmente la ruta normal de ascenso al Aconcagua (por el Este), Cerro Cuerno con su glaciar(al Norte) y al (Oeste) nuestro destino del día siguiente (el hermoso Bonete ) . Es nuestro turno, nos corresponde entrar, las preguntas usuales; estas hidratando?, como te sentís en general? etc ..y salvo algunos que deben regresar al día siguiente para verificar la evolución de ciertos valores antes de emprender Bonete (5050msnm.) todos estamos bien. Prácticamente no ceno esta noche, un ligero malestar traducido en dolor de cabeza me impide descansar, no duermo en toda la noche.
-Día 8 de enero; despejado completamente, solo algo de viento, Un tafirol hace maravillas y ya a las 7.30hs. Comienza el despegue, pues el desayuno nos espera a las 8.30hs. solo un poco de café me sienta bien, comienzo a hidratar, Salimos 9.30 hs, (con media hora de retraso) bien decididos y rumbo al Oeste (con piqueta, 1 baston y casco), con comida de marcha y 3lts. de hidratación ( más botellón de mano). Encabeza Gustavo quien asume la responsabilidad de referente, secundado por Norma y el resto del grupo. Algo más apartados vamos Ronny (nuestro “adoptado”) que camina más lento pero constante delante mío, Fernanda y Alex detrás, con Daniel cerrando junto a Roberto, que se adelanta y regresa (en un constante vaivén), siempre atento al avance y estado de cada uno. Nos detenemos un par de veces, hidratamos, seguimos camino y, no obstante haber dejado atrás hace casi tres horas el gran Hotel (abandonado actualmente), un juego de pensamientos hacen imaginarme un paralelismo (forzoso?) con el “gran Hotel De Budapest”, a sus huéspedes del momento, sus características y excentricidades etc, etc. Un llamado para detenernos (que proviene del grupo más avanzado) me trae bruscamente al sendero, nos detenemos por una descompensación de Lidia, que al instante es atendida por Daniel y Alex además de Roberto. Aprovechamos estos 40 min. para hidratar y descansar mientras se repone esta amazona de la montaña (que desde el primer instante ya contaba con mayoría de voluntarios(as) para acompañarla, en caso de tener que bajar. Lidia se repone, seguimos adelante, ahora más lento, avanza la tarde, hasta que en un momento determinado y teniendo en cuenta la hora (y previo cambio de opiniones) se acuerda bajar.(según Gustavo estábamos a 4800msnm, y aproximadamente a (1,45hs a lo sumo 2 hs) de la cumbre según Roberto.

La decisión es bajar todos, decisión que en los días sub-siguientes seria ampliamente cuestionada y debatida, precisamente en el marco de la libertad de opinión que con respeto nos permitimos como grupo, más allá de puntuales “retos” que por cuestiones de organización y horarios algunos nos ligamos. En el camino de regreso nos hipnotiza (…y despide?) el vuelo magistral de un enorme cóndor junto a uno más pequeño, dejando pre-establecido por si hubiera alguna duda; quien es el amo de las alturas. Evoluciona y se posa justamente delante nuestro, precisamente detrás del gran Hotel (área de oficinas de la Policía rescatista de Mendoza) en una agitada y exigente sesión fotográfica que se extiende por varios minutos. Seguimos, apretamos el paso y ya con las últimas horas del día llegamos a Plaza de mulas (quizás no muy conformes con nuestro rendimiento…o si, depende de cada uno). Cenamos (yo muy poco), e intentamos descansar en una noche muy fría y con fuerte viento, teníamos por delante un día de descanso que seguramente aprovecharíamos al máximo.
-Día 9 de enero, amanece con viento y nevando copiosamente, por momentos con ráfagas muy fuertes y (-25°C) según nos dijo Margarita, cuyo esposo es guía de montaña y se vio obligado a bajar con la gente que acompañaba ( en su Raid de los 360°). No hay tregua, en el desayuno y en el almuerzo también, llegar al comedor es todo un desafío y abrir un instante la puerta para ingresar al mismo convierte el ámbito, prácticamente en intolerable, no solo por el frío sino por la bocanada de nieve y viento que entra.

Consultamos en todo momento distintos pronósticos para distintas alturas, incluso de Gendarmería y nadie se explica el porqué del cambio (Solo algunos días antes, todo auguraban ventanas de buen tiempo para este momento). A lo que debemos agregar que de aquí en más prácticamente no existen hasta el fin de semana una apertura para ascender ni hasta Canadá. No obstante lo anterior y para avanzar en optimismo, seguimos adelante y todo el grupo de ascenso (y habiendo madurado la idea) decide contratar el porteo hacia Canadá en principio, para lo cual Roberto nos presenta a la gente de A..P.A (Asociación de Porteadores de Aconcagua). Nos interesó el hecho de que no responden a ninguna empresa, son independientes y rápidamente acordamos un porteo por carpa, todo con miras a como se presente el día, mañana. Por nuestra parte y para equilibrar; con Alex y Luisito (mi entrañable dupla en la carpa), decidimos contratar para esta tarea a Emanuel un caballero de la montaña, muy gaucho y buena onda siempre y presente en la cocina de Lanko.
Durante la cena y sobremesa se volvieron a revisar las posibles ventanas, exiguas, muy aisladas, el temporal sigue y también el frio, se arma una especie de debate donde cada uno y con argumentos expresa respetuosamente su parecer ante las opciones posibles 1(llegar con porteo contratado y su costo hasta Canadá o nivel superior, aprovechando la ventana del día siguiente pero con riesgo de quedar aislados por mal tiempo, desconociendo hasta cuándo?) y 2(abortar el ascenso y comenzar mañana mismo el descenso, visto y estudiado la evolución del tiempo y no existiendo ventanas francas a corto plazo, es decir de tiempo suficiente para tirar una cumbre). Referentes y ayudantes junto a Roberto continúan el análisis mientras el grupo se retira a los Domos a descansar en medio de una incertidumbre originada simplemente por el temporal aquí reinante (a 4300msnm) y ni quiero pensar en su equivalente para Plaza Canadá(5050msnm), Nido de cóndores(5550msnm) o Cólera( 5970msnm). De cualquier manera el grupo de trekking largo; Gustavo, Analía, Lidia y Evelyn, tal lo previsto, ya tienen preparadas las mochilas y bolsos para comenzar a bajar directo a Penitentes vía Confluencia mañana temprano (a las 7 AM). No pasa una hora, cuando Dani regresa al Domo y nos comunica que se decidió no seguir hacia arriba; Bajaríamos, primero hasta Confluencia, haríamos Plaza Francia para continuar luego a Horcones y Penitentes. Se arma un revuelo singular, hay opiniones diversas, pero en definitiva entiendo que es una decisión (difícil ) adoptada en función del beneficio del grupo en su conjunto y no del criterio y/o posibilidades de cada uno, decisión que particularmente no objeto por un principio de orden, (y aunque disienta) es decisión de un Referente, cuyas responsabilidades exceden seguramente las de cada uno, por más compromiso asistencial, montañero o como quiera llamársele a la buena voluntad hacia el prójimo que logremos ejercitar en situaciones realmente difíciles.

-Día 10 de enero, 6AM, se despiertan Analía y Evelyn (de nuestro Domo) y comienzan preparativos para el éxodo, a las 7.30AM ya parten junto a Lidia y Gustavo inaugurando la espectacular ventana de un día espléndido, tal lo anunciado. El sol no se hace rogar y con él, el continuo goteo por condensación dentro del Domo. Me levanto molesto y al instante me dispongo a preparar las bolsas para despachar (por las mulas), abriendo y redistribuyendo la carga de las que inicialmente estaban destinados al porteo hacia Canadá. Dejo todo listo, incluso mochila e hidratación para la marcha y me dispongo a desayunar con los demás previo porteo de las bolsas hasta nuestro comedor. Comenzamos la marcha siendo las 13.30hs, previo paso por Guarda-Parques para el sellado del permiso y entrega de la bolsa blanca (sin novedad) que nos entregaran en Horcones al ingresar. El regreso, en bajada, ahora, y con paso ligero volamos, pasamos Cuesta Brava, cruzamos el riacho y llegamos a Piedra Ibañez, casi sin darnos cuenta. Aquí Roberto nos alcanza, ya que habiendo coronado el Bonete en solitario durante la mañana, se dio el gustazo de llevar la bandera del GAEMN hasta la cima, mientras nosotros preparábamos la carga de las mulas. Nos cruzamos más tarde con grupos de alemanes y checos, varios arreos de mulas rumbo a Plaza (lo que significaba mucha gente ingresando y en tránsito). Seguimos raudamente y con la formación intacta, hasta encontrarnos ya en Playa ancha donde tomamos por un sendero más directo (que a la ida), que nos permite avanzar sin tener que vadear varias veces el curso de agua. Llegamos a Confluencia siendo las 19 hs, nos asignaron un nuevo Domo, dejamos mochilas y bolsas de dormir ya extendidas y cuando nos lavamos un poco, la cena ya estaba lista. Festejamos con un excelente vaso de malvec el mejor plato de Carne con puré que hacia siglos no probaba. La cama nos ganó pronto y lentamente se apagaron las voces a mi alrededor, no recuerdo más hasta que nos sorprendió el nuevo día, más apacible, más amigable.
-Día 11 de enero 7AM; algo nublado, reina una brisa suave, hay apuros a mi alrededor, y alguien clamando a viva voz por “la crema y el lápiz labial”, es Luisito!!! que de ahí en más debió soportar cargadas de todo el grupo, pues en realidad buscaba el protector solar y la crema de cacao, en fin, son los aprontes orientados para la partida a Plaza Francia, lo que junto al llamado a desayunar, convierten el Domo –dormitorio en un desierto total y absoluto en segundos. Llego último, nos ubicamos de inmediato, en el Comedor, todos de buen ánimo, y con preparativos hacia este pintoresco trekking. Con Roberto, Graciela y Ronny decidimos previa solicitud, no hacerlo, atento a que lo conocimos el día 5 (destinado a descanso, cuando llegamos). Partieron tipo 7.30hs y nosotros hicimos lo propio pero rumbo a Horcones, camino que disfrutamos especialmente, ya que lo hicimos distendidos, filmando y sacando fotos dado que a esta hora de la mañana las sombras dibujan figuras casi mágicas en la montaña originadas por la salida del sol. Llegamos a las 11AM, hicimos la pasada de rigor por la Dirección del Parque Nacional Aconcagua, nos sellaron el egreso y ya rumbo a Penitentes todos coincidimos en visitar el Cementerio de los que quedaron eternamente en el Aconcagua, quizás con sueños de cumbre o simplemente de aventuras, pero sueños al fin. Recorremos en silencio los nombres, hasta nos parece haberlos leído ayer en las noticias, Todo es impactante, conmovedor. Me recuerda su homónimo en Nepal, camino al Campo Base del Everest, rodeado de los banderines con los mantras flameando siempre, sembrando al viento, esparciendo los rezos y loables deseos para la humanidad. Hay placas recordatorias, pertenencias e implementos usados en el ascenso. En lo más alto (cima-año 1904 el primer intento de ascenso) y en otro sector (un águila de bronce en honor a Nicolás Planta mura el primer argentino (militar) que hace cumbre el 8-03-1934, pero sin lugar a dudas el epitafio más conmovedor es el que transcribo al comienzo de este relato en honor a Eric Dean Bender y pertenece a Shakespeare. Nos vamos en silencio, como una manera de honrar cada una de las historias de ascenso que quizás nadie podrá contar jamás, Seguimos hacia Penitentes, Refugio cruz de Caña y la alegría es mayúscula cuando nos vemos con Eve que me esperaba, Gustavo, Analía y Lidia ya habían regresado a Nqn. Disfrutamos del baño, del almuerzo y ya avanzada la tarde llega el resto del grupo (de Pza. Francia) a tiempo para despedir a Ronny en medio de una algarabía mayúscula que ya toma el ómnibus a Mendoza para lograr combinación hacia Buenos Aires y Paraguay al día siguiente. Con la promesa de mantenernos en contacto y reencontrarnos en breve, nos abrazamos, quizás pensando lo mismo; no fue posible la cumbre (estuvo lejos), pero ganamos esta hermosa amistad, que ya estamos disfrutando (…y bien cerca). Reflexivo, muy ocurrente y de hablar pausado, rápidamente se ganó el respeto de todos y un lugar en nuestra mesa y en la fila de marcha.

-Día 12 de enero, amanece espectacular, calmo. Disfruto de Febo que asoma tímidamente mientras cargamos todos los petates después de desayunar, por supuesto y de colgar nuestra bandera (del GAEMN) debidamente firmada por cada uno. Nos despedimos una vez más del plantel del Hostel, del resto del grupo, que planea quedarse un día más en Mendoza y arrancamos siendo las 9.30hs. el camino de regreso a casa. Los claro-oscuros de los 14 Túneles avivan mis pensamientos y me embarga una sensación de paz y satisfacción que en lo personal, nada tiene que ver con el objetivo de cumbre (otra vez será), pero si, y mucho, en lo referente a la experiencia en el terreno y consolidación del grupo Aconcagua.

Relato personal de vivencias y sensaciones experimentadas en el viaje grupal como integrante del Grupo Aconcagua (GAEMN) desde el 2-01-19 al 12-01-19, junto a Norma García, Daniel Nigro, Gustavo Zingaretti, Roberto Catalá, Alex Erices, Analía Gatica, Fernanda Ortiz, Nadia García, Lidia Abojer, María E. Gallego, Luis Chironi, Graciela Martínez y Evelyn L. Cristoforato.
PEDRO ANGEL LIPPOLIS
Cipolletti-Enero de 2019
